domingo, 1 de agosto de 2010

Una nueva diosa apareció en mi vida: Artemisa

Este fue un mail que le escribi hoy día y se lo envie:



Me Gusta Algunas Cosas de Ti



me gusta saber que cuando salgo y me divierto es porque estoy contigo,

me gusta perderme en mis pensamientos, pero más me gusta hacerlo mirando mi reflejo en tus ojos,
me gusta ser víctima de tus berrinches, puesto sé que eres sincera conmigo
me gusta tu sonrisa y más si te la robe yo
me gusta reír contigo, junto a ti o verte reír de mi.
me gusta pensar que en parte te pones celosa cada vez que me mencionas a Freya
me gusta ser despertado por una llamada a medianoche, si al otro lado escucho tu voz.
me gusta decirte cosas bonitas no porque crea que deba hacerlo, sino porque me nace decirtelas
me gusta cuando me dices que mis chistes son estúpidos, porque en el fondo la mayoría de las veces te robo una sonrisa
me gusta como eres y metetelo en la cabeza no estás gorda para mi estas muy bien
me gusta la felicidad que me provocas,
me gusta tu forma de ser pero lo que más me gusta es estar a tu lado.

martes, 4 de mayo de 2010

Monstruo....¿Yo?

Todo estaba como de costumbre aburrido, yo por mi parte haciendo un trabajo que demandaba dedicación, de repente sin previo aviso se abre una ventana de mi msn (si lo sé, pero necesitaba el msn para poder comunicarme con mi compañero con el cual hacia el trabajo), era una amiga diciéndome que si quería decirle las cosas se las dijera en la cara no esperando a que ella no está para "rajar".

Este hecho provocado por un puto teléfono malogrado de quien menos lo espere, no hizo más que amargarme toda mi tarde, mi única reacción fue decirle: estoy ocupado haciendo mi trabajo no tengo tiempo para conversar contigo. Obviamente que no le gusto esta respuesta y sus ataques continuaron, pero yo lejos de responderle la ignoraba o no le prestaba atención.

Luego vi a la "autora intelectual" de los ya sufridos ataques por mi parte, le pregunte si ella había hablado con mi verdugo, no hizo más que confirmar mi sospecha, no le pedí detalles pero algo me quedo claro… cuando uno cree conocer a la gente esta se da a conocer solo para joderlo a uno.

Así que luego de terminar mi trabajo me fui a la casa de mi verdugo, esperando recibir una cachetada, un portazo, o el castigo que ella podría efectuar y con todo derecho puesto que exagere al decir algunas cosas. Tuvimos una charla bastante larga en donde me sorprendieron los hechos que ella me describía y por Dios que al parecer fui el peor de los monstruos que puede existir, me pregunte a mi mismo: ¿soy tan malo como ella me dice?, intente sacarme la idea de la cabeza pero durante toda al platica, lejos de irse se quedo impregnada en mi, arreglamos las cosas con ella se podría decir que llegamos a un acuerdo.

Nos despedimos con un abrazo y bromeando en mejorar nuestras personalidades para no chocar. Trate de conversar con la autora casual de aquel reconciliamiento, para pedirle disculpas por haberle dejado un ultimátum producto de mi enojo, lejos de pedirle disculpas me di cuenta que ella pensaba lo mismo que era el peor de todos, pero contradictoriamente para ella, yo era "buena persona".

Simplemente en el mundo de las amistades duraderas o furtivas hay que tener mucho cuidado, puesto que siempre habrá quien al creer que hace el bien solo fomenta el odio y el rencor, debido a que uno dice muchas veces lo que cree escuchar y no lo que realmente escucho. Siempre me jacto en decir que soy una basura, que mi maldad fluye a veces tan natural como el cauce de un río, pero cuando no es la intención el hacer ver mi lado malvado resulta increíble que me cataloguen de ser el más vil de todos, me pregunto ¿realmente soy tan malo como alguna vez presumí? .

lunes, 29 de marzo de 2010

¿Verdad o Mentira? ¿Qué es lo que preferimos?

Muchas veces vemos las cosas que queremos ver, muchas veces escuchamos lo que queremos oír y decimos cosas que queremos decir. Pero ¿realmente queremos esas cosas?… es curioso notar que muchas veces no queremos escuchar las verdades, verlas, decirlas, preferimos hacer caso omiso a nuestro instinto por querer saber que sucedería si concibiéramos esa idea.

Pero increíblemente mientras nosotros omitimos aquellos asuntos, siempre hay alguien que nos lo hace ver. Si estamos destinados a saber aquella verdad ¿porque es que preferimos huir de ella?

Muchos de nuestros problemas surgen por aquella indecisión o quizá por aquella decisión erróneamente tomada de no querer saber la verdad, una frase que podría describir este hecho según yo sería: "la mentira molesta, pero la verdad jode" – muchas veces nos dirán las cosas claras y nosotros preferiríamos una mentira, todo el mundo busca confianza pero cuando se le presenta escondemos aquello deseos.

¿Somos acaso un ser lleno de indecisiones por naturaleza? O es que quizás preferimos no tomar las decisiones. Como decirle a alguien la verdad sabiendo que la podemos lastimar, como decirle una "mentira blanca" si al final de todas maneras la lastimamos.

Decir la verdad o la mentira implica una responsabilidad absoluta sobre quien la diga, a unos les afectará poco, a otros mucho más. Es mejor callar que decir las cosas claras…

Cabe resaltar que nadie es dueño de la verdad, pero se podría decir que la alquilamos. Indecisiones, dudas, mentiras, engaños, somos tan predecibles y a la vez tan impredecibles.

Esto aunque es una contradicción cotidiana en nuestras vidas es lo que nos hace únicos a todos, todos somos hombres pero a su vez únicos.


Grandeza ajena, Respeto propio